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Mayor autonomía, mayor calidad de vida

Especializado en ingeniería electromecánica con orientación electrónica en la Universidad de Buenos Aires (UBA), Ricardo Salvador Sánchez-Peña es el nombre que resume a la perfección el avance que nuevamente posiciona a la ciencia argentina (y, por consiguiente, a sus científicos) en los primeros planos internacionales.

Equipo Océano Medicina

Insulina. Hormona polipeptídica constituida por 51 aminoácidos, producida y secretada por las células beta de los islotes de Langerhans del páncreas. Insulina. Hormona natural que contribuye a regular el nivel de glucosa en sangre. Insulina. Principal preocupación para aproximadamente tres millones de argentinos. Insulina. Puntapié inicial para el desarrollo de uno de los más importantes avances médicos de la última década: el flamante páncreas artificial, industria nacional.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en Argentina una de cada diez personas padece diabetes. Bajo dicho escenario, la denominada diabetes tipo 2 se constituye en la variante más difundida, al tiempo que la diabetes tipo 1 se diagnostica usualmente en niños y jóvenes. En el caso de la primera, el organismo no produce insulina, es decir, la hormona fundamental del sistema para convertir el azúcar, los almidones y otros alimentos en energía necesaria para la vida humana.

Especializado en ingeniería electromecánica con orientación electrónica en la Universidad de Buenos Aires (UBA), Ricardo Salvador Sánchez-Peña es el nombre que resume a la perfección el avance que nuevamente posiciona a la ciencia argentina (y, por consiguiente, a sus científicos) en los primeros planos internacionales. Junto al equipo de investigadores del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA), en contacto directo con profesionales del Hospital Italiano de Buenos Aires, la Universidad Nacional de La Plata, la Universidad Nacional de Quilmes y la Universidad de Virginia de Estados Unidos, Sánchez-Peña lidera desde el año 2013 el programa de diseño de un software para la instalación en smartphones que confecciona cálculos de índole histórica y predictiva, almacenando información y enviando dichos datos a un centro de monitoreo remoto que le permite al médico seguir por teléfono la evolución del paciente con diabetes.

“En Argentina, tres millones de personas padecen diabetes”, sentencia Sánchez-Peña.

A grandes rasgos, ¿cuáles serían los principios del proyecto algorítmico de páncreas artificial desarrollado por el equipo de investigación?
– En términos generales, se trata de un proyecto que data de aproximadamente seis años, a partir de dos elementos que ya se encuentran inventados: la bomba de insulina y los monitores de glucosa. Lo que nosotros venimos trabajando es en un algoritmo de control, que mediante una conexión vía Bluetooth, le permite al monitor de glucosa regular el nivel de insulina en base a la medición corporal momentánea del paciente insulino-dependiente, fundamentalmente sobre aquellos cuyo páncreas no funciona, el diabético tipo 1, y eso es lo que nosotros denominamos como páncreas artificial.

¿Qué antecedentes en el mundo configuraron las bases que les permitieran avanzar con el proyecto, ahora sí, en términos nacionales?
– Desde noviembre de 2016, en colaboración con el Hospital Italiano y las universidades de La Plata y Quilmes, más el soporte de la Universidad de Virginia de los Estados Unidos, hicimos pruebas clínicas con cinco pacientes que estuvieron conectados con este algoritmo de control durante treinta y seis horas seguidas, y en donde la regulación de la insulina la hizo el propio algoritmo diseñado a tales efectos, regulación que debe realizar un paciente de manera autónoma a través de cada uno de sus pinchazos que realiza entre dos y seis veces por día. Entonces, todo ese trabajo en el que debe pincharse y controlar su dieta permanentemente se ve reemplazado por el nuevo algoritmo. Estas pruebas clínicas ya se han realizado en otros países del mundo. El diferencial se encuentra en que es la primera vez que se realiza una prueba semejante en Latinoamérica.

¿Cuáles son los pasos a seguir para que la flamante invención logre alcanzar masividad y, por consiguiente, beneficio sobre millones de argentinos?
– En los próximos meses, específicamente en el mes de mayo, estaremos realizando una segunda prueba mediante un algoritmo propio a través del ITBA (Instituto Tecnológico de Buenos Aires), lo que luego implicará una revisión y autorización de la ANMAT. Tras varias pruebas se podría llegar a pensar en comercializar la novedad para extenderla masivamente. Actualmente, en los Estados Unidos se está desarrollando una nueva prueba sobre doscientos casos por el lapso aproximado de seis meses consecutivos, mientras que la prueba realizada en nuestro país fue sobre cinco pacientes por el lapso de treinta y seis horas.

Mayor autonomía, mayor calidad de vida. En Argentina, aproximadamente tres millones de personas padecen diabetes, tipologías mediante, de modo que el avance científico de estirpe nacional se instituye en un considerable avance para millones de argentinos. El objetivo: brindar un máximo grado de autonomía a los pacientes para que, en definitiva, el propio algoritmo de control diseñado a tales efectos sea el único responsable del control del paciente, sin tener que medir su nivel de glucosa de manera constante. El objetivo: brindar una mayor calidad de vida a los pacientes para que, en definitiva, el propio algoritmo de control diseñado a tales efectos sea el único responsable de la liberación del paciente, sin tener que medir su nivel de glucosa de manera constante. Una mayor calidad de vida. Una mejor calidad de vida.